At bedtime I’ve been reading poems from the Spanish-language version of Conjuros y Ebriedades (Spells and Drunken Songs) and wanted to feature the prologue, written by a dear friend and supporter of Taller Leñateros, world renowned Mexican writer Elena Poniatowska. I’ve translated the text into English.

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Un Rostro Que Sale De La Eternidad, por Elena Poniatowska 2007 (The Face That Emerges from Eternity, by Elena Poniatowska)

Conjuros y ebriedades, cantos de mujeres mayas” es el primer libro escrito, ilustrado y confeccionado por el pueblo maya en más de 500 años, desde que las primeras Madrespadres mayas hicieron sus códices sagrados. En su creación participaron 150 hombres y mujeres en Taller Leñateros, la única editorial maya en México, fundado hacer 32 años por la poeta A. Past.

Spells and Drunken Songs, the Chants of Mayan Women” is the first book written, illustrated and produced by the Mayan people in over half a millenia, ever since the first Mayan Motherfathers made their sacred codex. 150 men and women in Taller Leñateros participated in its creation, the only Mayan publishing house in Mexico, founded 32 years ago by the poet A. Past.

Los leñadores (con “d de destrucción”) cortan los árboles, pero los Leñateros (con “t de taller”) jamás talan el bosque. Los leñateros suben a la montaña con su mecapal a recoger la leña que cae de los árboles, ramitas de ocote y encino que traen en su espalda de regreso a su casa para hacer lumbre y calentar sus tortillas en el comal. Los leñateros se aparecen en San Cristóbal entre la niebla, traen burros cargados de leña que venden de casa en casa. Ofrecen hoja de pino para el piso, flor de bromelia, musgo y orquídeas para el nacimiento navideño.

The leñadores (woodsmen, with “d like destruction”) are people who chop down trees, but the leñateros (woodworkers, with “t like taller” or workshop) never cut the forest. Instead, the Leñateros hike up the mountain with their bundles to pick up firewood , pitchpine and split encine and carry them on their backs all the way home to make fire and heat up their tortillas over the ceramic comal. Decending from the mist into San Cristóbal, the Leñateros bring their burros from house to house, offering pine needles for the floor, bromeliads, moss and orchids for manger scenes.

A. Past es una mujer extraordinaria que llegó a Chiapas en 1974 como una pariente pobre y vivió de arrimada en la casa de una anciana y luego otra y se escandalizó con la miseria de los campesinos tzotziles. Familias de más de siete vivían en un solo cuarto que compartian con perros, puercos, borregos, y guajolotes. Fuera de unos cuantos guajes, una o dos ollas de barro, una cubeta, un metate, a veces un molcajete, un radio de baterías, el telar de cintura con el que tejían su ropa, no había nada en la única pieza oscurecida por el humo salvo las tres piedras en medio del piso de tierra para calentar la comida. A veces, un altarcito se erguía en un rincón, una cruz de juncia y eso era todo. Ámbar, poeta, veía a las mujeres moler maíz y palmear tortillas en medio del frío, la falta de agua, el hambre, la incomodidad, pero así descubrió los conjuros, las encantaciones, las ebriedades, los prodigios y sortilegios, la poesía con la que se rodean los mayas desde hace más de dos milenios, la poesía que surge de sus manos y su bocas, cantos antiguos de los ancestros, poesía esencial en su vida diaria para las que no saben leer, ni escribir, pero tienen libros en el corazón.

A. Past is an extraordinary woman who came to Chiapas in 1974 like poor distant relative and lived hand-to-mouth in the home of an old woman–and later another one–and was astonished by the poverty of the Tzotzil peasants. Families of seven or more lived all together in a single room in which they shared with dogs, pigs, sheep and turkeys. Besides a few gourds, one or two clay pots, a bucket, a mortar and sometimes a pestle, a battery radio, a waist loom with which they wove their clothes, there wasn’t anything in those darkened smoky parts except for three stones in the middle of the dirt floor to warm up the food. Sometimes, a little altar sat against a corner, a pine-stuffed cross and that was it. Ambar, a poet, saw firsthand how the women women ground corn kernels, pat tortillas in the frigid cold, lacking water, hunger, discomfort…but that’s how she discovered the chants, the incantations, the drunken songs, the miracles and the spells, the poetry which surrounded the Mayans for two thousand years, the poetry that emerged from their hands and from their mouths, ancient songs of their ancestors, crucial couplets in their daily lives for those who didn’t know how to read to write, but had books written in their hearts.

En 1974, Ámbar conoció a las mujeres conjuradoras que se dedican a guardar la memoria ancestra de los indios. En Cotzilnab, a 40 kilómetros al norte de San Cristóbal de las Casas, Markarita Váskes Kómes y María Álvarez Jiménes, (Me’Avrila), le enseñaron entre risas y copas sus hechizos. A Ámbar le contaron que para que muriera el árbol de durazno de un enemigo había que plantarle en frente un palito de pino. Si la mujer del dueño del árbol de aguacate está embarazada, debe darle tres mordidas a tres aguacates para que no se eche a perder la fruta. Para liberar un campo de maíz de tejones y ratas que se comen el grano, un muchacho y una muchacha desnudos tiene que darle tres vueltas al campo o regarle al borde ajo y tabaco. El ajo quita dolencias, evita castástrofes, detiene al rayo. Con la orina de una mujer se puede curar a un envenenado y con ajo y tabaco y una vieja falda envolver una pierna lastimada que amanecerá como si nada. Para estar seguro de que una pistola va a dispararse, hay que meterle trece chiles tostados y calentarla un ratito en el comal. Quitarle el aire a una mula es fácil, basta ponerle la cola en cruz, pasarle una moneda por la cola y recorrerle tres veces la barriga con un morral de mujer. Xpetra pide permiso para usar su cuerpo como lodo para fortalecer y emparejar los muros de su casa. Ámbar apunta y apunta y apunta y el libro va creciendo en poderes mágicos y encantaciones

In 1974, Ambar met the witch sorceresses who dedicated themselves to guard the ancient memories of the indigenous. In Cotzilnab, some forty kilometers north of San Cristóbal, Markarita Váskes Kómes and María Álvarez Jiménes, (Me’Avrila) taught her–between laughter and goblets–of their spells. They told her that in order to kill the enemy’s peach tree, she’d have to plant it in front of a pine trunk. If the proprietress of the avocado tree is pregnant and expecting, one should administer three bites of three avocado fruits to prevent her from the miscarraige of the fruit of her womb. To rid the cornfields of badgers and rats, which feast on the kernels, a naked man and woman would have to walk three laps around the field, or, water its circumference with garlic and tobacco. The garlic wards off illnesses, evades catastrophes, and retains the sunlight. With the urine of a woman, one cures the poisoned; and with garlic and tobacco and an old skirt wrapped around an injured leg, one rises in the morning healed. To assure that a pistol fires properly, one has to insert thirteen roasted chilies after heating them for a while over the ceramic comal stove. To take away the breath of a mule is simple, just put its tail on a cross, put a coin on the tail and run it over three times over the belly with a runaway bride. Xpetra asked permission to use her physical body just as they use mud, to strengthen and pair off the murals of her home. Ambar took notes, and wrote and wrote, and the book grew with its magical powers and incantations.

A veces un conjuro es un cuento, otras es sólo una canción, como la canción de cuna que Petra Tzon Te’ Vitz publica en Conjuros y ebriedades:

Sometimes a spell is a story, other times it’s only a song, like the lullaby that Petra Tzon Te’ Vitz wrote in Spells and Drunken Songs:

¡Vayan, olol, vayan!
Yu’un ta me Xyakub atot…
¡Duérmete, pichita, duérmete!
Tu tata ya está borracho.
Y si me viene a pegar,
me voy a escapar al monte…

Get away, olol, get away
Yu’un ta me Xyakub atot…
Sleep now, pichita, fall asleep!
Your daddy is drunk
And if he comes to beat me,
I’m running to the hills.

Una conjuradora nace con el don. Desde niña arma en el suelo círculos mágicos aparecidos en sus sueños con florecita y palitos. Habla con sus muñecas de trapo y las cura del moco invocando a Kajval Hermano del Trueno. Le pide que le busque un novio con caballo y milpa. “En muchos conjuros se desea que el animal de uno no muera o no se enferme o lo robe y se lo coma alguien”. La cosmovisión maya indica que cada persona nace con su animal paralelo: hay quien tiene una serpiente compañera con cabeza de tijera y sabrá el arte de la costura, o un jaguar con cabeza de pajarillo silbador y será valiente, audaz y tendrá talento para la música y el canto. “Si tu animal enferma, enfermarás, si muere habrá que llamar a su alma, metérsela a un animal similar para que tú no mueras.”

A sorceress is born with a gift. As a toddler she begins to assemble magical circles that appear in her dreams with little flowers and sticks. She speaks with her ragdolls and cures them with boogers invoking Brother Kajval of the Thunders. She prays to [Brother Kajval] to find her a lover with a horse and cornfield. “In many of her spells, she requests that somebody’s pet does not die, does not fall ill, does not becomes kidnapped nor eaten by someone else.” The Mayan cosmovision says that each person is born with a daemon, a parallel animal: some have a companion serpent with a scissor-head and that person will know the art of sewing. or another will have a jaguar with a chirping bird’s head and that person will be courageous, brave, and will have the talent for music and song. If your animal gets sick, you get sick. If it dies, you have to call its soul and stick it into an animal so that you do not perish.

En 1975 nace Taller Leñateros en las zonas rurales de los Altos de Chiapas, al principio un espacio itinerante para aprender y enseñar, rescatar y difundir el arte milenaria de los tintes tradicionales mayas en las comunidades tzotziles de Pantelhó, Chenalhó, Chalchihuitán, Santiago El Pinar, Cotzilnab, Magdalenas Aldama, y Chamula. Poco a poco se iba formando un grupo de quienes se interesaban por la experimentación, los colores, la creatividad. En 1976 este grupo fundó a Sna Jolobil “La Casa del Tejido” un colectivo que busca apoyar al artesano indígena-y produjo una película documental en tzotzil sobre el teñido de lana con plantas, protagonizada por María Tzu. En 1978 sale a la luz el primer libro de Taller Leñateros, Slo’il Jchitaktik, autobiografías en tzotzil y español de artesanas mayas.

In 1975, Taller Leñateros was created in the Chiapas Highlands, at first in a transient space to learn, to teach, to revive and to spread the thousand-year-old of traditional Mayan dyes in the Tzotzil communities of Pantelhó, Chenalhó, Chalchihuitán, Santiago El Pinar, Cotzilnab, Magdalenas Aldama, and Chamula. Bit by bit, a collective grew from all those who wanted to experiment, to play with colors, and creativity. In 1976 this group founded the Sna Jolobil “House of Weaving” in a collective that supports indigenous artisan handicrafts, and produced a Tzotzil documentary about wool dying with plants, spearheaded by Maria Tzu. In 1978, the first book of Taller Leñateros, Slo’il Jchitaktik, autobiographies in Spanish and Tzotzil about Mayan artisan crafts, was born.

Nada fue fácil; a Ámbar sólo la aceptaron cuando enfermó gravemente de apendicitis en un paraje sin carretera ni clínica. Entonces hombres y mujeres se dieron cuenta de que era un ser humano a pesar de su altura, sus ojos claros, la cauda dorada de cabello rubio. Al verla enferma -le contaron después- sintieron miedo. Si la alta güera blanca se moría, vendría el ejército. Por lo tanto la curaron con hierbas y rezos. Sólo cuando se dieron cuenta que era mortal, la aceptaron.

Nothing came easily. As for Ambar, they only accepted her when she fell gravely ill from appendicitis in a village that lacked road and hospice. It was then that the men and women discovered that she was a human being, despite her height, her blue eyes, her riches and her blond trellises. Upon seeing her ill, they said much later, they felt frightened. If the tall blonde woman dies [they reasoned,] the army would come. And so, they cured her with prayers and herbs. And only when they realized she was mortal did they accept her.

A partir de entonces Ámbar se volvió una presencia indispensable en los Altos de Chiapas. La saludaban en las veredas, le abrían la puerta, la llamaban, la requerían, María Tzu se hizo su amiga y la acompañaba entre risas y bromas al igual que Micaela Días Días, Roxa Hernández Díaz y María Kartones a quien se encontró en la calle y todos consideraban loca porque se inclinaba sobre los charcos y se embarraba el rostro y el pelo con lodo y gritaba frente a la puerta de las casa, o de plano la apedreaba. Parecía llevar una máscara y un casco de barro. Quizá era su protección contra el calor del sol. O quizá era su manera de aprender vivir en las entrañas de su propio infierno.

And after that, Ambar became an indispensable presence in the Chiapas Highlands. They greeted her along the paths, opened their doors to her, called her, needed her, María Tzu became her companion over jokes and laughter, as did Micaela Días Días, Roxa Hernández Díaz and María Kartones, who found herself in the streets and everybody thought her crazy because she laid right in the puddles and soiled her face and hair with mud and yelled before the front doors of homes, or she flat out got stoned. She looked as if she wore a mask or a shell of clay. Perhaps it was her way of fending off the heat. Or perhaps it was her way of learning to live in the web of her own hell.

Ámbar aprendió a hablar tzotzil muy pronto. Otras amigas también caminaron a su lado, el espléndido escritor tzotzil Xalik Guzmán Bakbolom, la cantora Loxa Jiménes Lópes, su niña Petra Hernández, la vidente Maruch Méndes Péres y la brujita buena Pasakwala Gómez, que sabe guiar las almas al cielo. Le compraban velitas de a 25 centavos para que Ámbar las prendiera, le hicieron limpias, la visitieron con hojas de árbol, le dieron remedios, conjuros y encantaciones.

Ambar soon learned Tzotzil. Other friends also walked alongside her, the splendid Tzotzil writer Xalik Guzmán Bakbolom, the songstress Loxa Jiménes Lópes, her daughter Petra Hernández, the psychic Maruch Méndes Péres and the good witch Pasakwala Gómez, who knows how to guide souls into heaven. They bought 25-cent candles so that Ambar could light them, they made her clean, they visited her with tree leaves, they gave her remedies, spells and incantations.

En 1980, Ámbar y los Leñateros fundan la Escuela de Tintes Naturales en San Andrés Larraínzar, con la participación de 50 mujeres tzotziles y tzetzales. Publican Bon, tintes naturales como manual bilingüe y libro de texto. En 1981 se alquiló una casa grande en San Cristóbal en la Calle Flavio A. Paniagua que el Taller Leñateros compartiría con una nueva organización – fundada por Anselmo Pérez, Xun Teratol, Mariano Calixta, Jacinto Arias, Ámbar Past y Jaime Sabines- que se llamó primero Sociedad Cultural Maya, y después, Sna Tz’ibajom “La Casa del Escritor Indígena”. El fotógrafo José Ángel Rodriguez ofrecía talleres en técnicas del cuarto oscuro a Mariano Calizta y Juan Domingo de la Torre mientras al otro lado de jardín se grababan cincuenta capítulos de una radio novela en tzotzil “Mol Xun” protagonizada por Xalik Guzmán Bakbolom, Juan Gallo y Mackaela Días Días, dirigida por Ámbar. En 1982, con la llegada de Tila Rodriguez Past (Leñatera-por-nacimiento), el Taller se volvió más sedentario y la casa grande donde se ubicaba servía de dormitorio para artesanas mayas de visita en la ciudad. Con frecuencia se juntaban hasta 40 mujeres por las noches y algunas buscando trabajo. Para satisfacer esta necesidad, a partir de 1984, los Leñateros concentran sus esfuerzos en confeccionar papel con rastrojo de milpa, flores, pasto, hojas de plátano, concha de coco, bagazo de caña y hasta desechos industriales. Los leñateros traían madroño para alimentar al fuego y las flores marchitas de la iglesia; la juncia zapateada en alguna fiesta, bejucos, liquen, velo de novia, mahagua, vaina de frijol, pencas de maguey, juncos, tallos de gladiolas, frondas de palmera, pasto, papiro, sacatón, y bambú, junto con papel y ropa vieja. “La materia prima de los sueños es casi siempre algo que ya no sirve” dice Ámbar y el Taller Leñateros se hio con la materia de los sueños.


In 1980 Ambar and the Woodworkers founded the School of Natural Dyes in San Andrés Larraínzar, with the participation of 50 Tzotzil and Tzetzal women. They wrote “Bon, Natural Dyes” as a bilingual manual and textbook. In 1981 they rented a spacious house in San Cristobal on the street Flavio A. Paniagua which the Woodworkers would share with a new organization, founded by Anselmo Pérez, Xun Teratol, Mariano Calixta, Jacinto Arias, Ambar Past and Jaime Sabines, which was first called the Mayan Cultural Society, and later Sna Tz’ibajom, “The House of the Indigenous Writer.” The photographer José Angel Rodriguez offered workshops about darkroom techniques to Mariano Calizta and Juan Domingo de la Torre while on the other side of the garden they recorded fifty chapters of “Mol Xun” a radio show in Tzotzil done by Xalik Guzmán Bakbolom, Juan Gallo and Mackaela Días Días, directed by Ámbar. In 1982 with the arrival of Tila Rodriguez Past (Woodworker by birthright) the Taller became more sedentary and the large house became a lodging place for the Mayan artisans who visited the city. Oftentimes, up to forty women would come together at night, sometimes looking for work. To satisfy this request, after 1984 the Woodlanders put their efforts in making paper with cornhusks, flowers, grasses, banana leaves, coconut shells, cane “bagazo” and even industrial waste. The Woodworkers brought split firewood to heat up the fire and wilted flowers from the church, the old pine needles from a celebration, bejuco vine, lichen, bridal veil, Mahagua hibiscus stalks, juncacae, gladiola stems, palm fronds, ordinary grasses, papyrus reeds, sacaton bunchgrass, bamboos, all with recycled papers and old snippets of clothing. “The raw material of dreams is almost always something that’s useless” says Ambar and Taller Leñateros was made with the stuff of dreams.

El rostro de cartón del libro de “Conjuros y ebriedades” sale de un sueño. Es el semblante de la diosa Kaxali, Madre de la Tierra, y tiene dos cejas y bajo esas dos cejas, ojos con ojeras y una boca de gruesos labios encima de la barbilla muy formada. Es una cara color de la tierra inspirada en una máscara de madera tropical que José Ángel Rodriguez encontró entre los chamanes mayas de Guatemala. La escultura Gitte Daehlin — con sus dones mágicos — transformó esta mirada en un rostro que sale de la eternidad en cada portada.

The carton-made face of “Spells and Drunken Songs” comes out of a dream. In the likeness of the goddess Kaxali, Mother of Earth, it has two brows underneath those two brows, bagged eyes with thick lips resting above a prominent beard. It is an earthen-colored face inspired by a tropical wooden mask that José Angel Rodriguez found amongst Guatemala’s Mayan shamans. The sculptor Gitte Daehlin — with his magical gifts — transformed this look in a face that protrudes out of eternity on every book cover.

El libro no sólo te mira, el libro canta, el libro te toca con su textura como tú lo tocas cuando lo tienes en las manos. Te pesa y te duele como un cuerpo. Es un libro que toma la temperatura del mundo, resiente el clima, si es húmedo el libro se sensibiliza a la humedad, si hace calor, transpira. En su textura se ven los fragmentos de bagazo, los pétalos presados, el rastrojo, el color de las mejillas se acentúa en los pómulos, su fibra ya no es la del papel, recuerda la propia condición humana, están allí los humores y la linfa, ¿cómo es posible que el desperdicio se convierta en algo tan hermoso? Suda el libro entre las manos, hecho con lo que acostumbramos tirar a la basura, por eso mismo respira y palpita. Dentro del espeso cartón color de tierra y de árbol destacan palitos y fibra vegetales, como si fueran fósiles insertos en su trama. “Conjuros y Ebriedades” se confeccionó con el mismo papel de los códices mayas, está cargado no sólo del conocimiento y la sabiduría heredada de siglos sino del cuerpo de los artesanos. El libro es carne de su carne, hueso de sus huesos, sangre de su sangre. El rostro de cartón respira, mira a través de la ranura de sus ojos, habla con su boca abierta dentro del papel y si lo tomamos entre las manos, los ojos nos ven.

The book not only looks at you, it sings for you, and touches you with its texture just as you touch upon it when you hold it in your hands. It weighs down and pressed like a body does. It is a book that takes the temperature of the world. It reflects the weather, if it is humid, the book feels the humidity, if it’s hot, it transpires. In its texture are remnants of pulpy remains, pressed petels, plant stubbles, the flourish of cheeks accentuated on the cheekbones, its fiber isn’t paper anymore, it has its own human element, and there you see its mood swings. How is it possible that recycled waste becomes so beautiful? The book sweats in the palm of your hands, made with things we often toss out as rubbish, and for that very reason, it breathes and it palpitates. Within the thick carton of soil and of bark emerge splinters of wood and plant fibers, as if there were fossils woven into its very being. “Spells and Drunken Songs” is made with the same paper that the Mayan codex was made, it is loaded not only with its knowledge and wisdom inherited from centuries, but also with artisan character.

Alquimista, A. Past convierte todo lo que recoge en creación. Al igual que Sor Juana en su sueño, los Leñateros ponen a hervir en grandes ollas trapos viejos y rastrojo y lo transforman en poesía. Su trabajo de los Leñateros es distincto al de cualquier otro impresor porque los Talleristas heredaron su sabiduría de los astrónomos y los matemáticos mayas. Hacen ciencia, Por eso son capaces de levantar pirámides de papel.

As an alchemist, A. Past changes everything she happens upon in creation. Just as Sor Juana does in her dream, the Woodworkers boil old threads and plant stubbles in enormous cauldrons, and transforms it into poetry. The Woodworker’s labor is unique from any other publisher because the workshop inherits its wisdom from the ancient Mayan astronomers and mathematicians. They work with a scientific method, and in doing so, they are able to raise pyramids of paper.

Taller Leñateros es una escuela donde alumnos mayas pueden estudiar todos los aspectos del arte del libro. Los maestros de los talleres son tzotziles de Chamula y Huixtán, como Pedro Álvarez Moshán, originario de Chilil, tipógrafo e Impresor, Antonia Moshán Culeh, encuadernadora. Los maestros Cristóbal Váquez y Julio Álvarez enseñan serigrafía solar y lunar, Petra Hernández de Epal Ch’en hace libros minúsculos con sus propios versos, Lucio Jiménez de la Montaña Huitepec engoma, dobla, refina, mientras las nietas de María Tzu reciclan cajas de cartón para formar carátulas. Esta segunda edición de Conjuros y ebriedades nace en el otoño del 2007 durante un curso de capacitación en que participaron 11 alumnos mayas originarios de Zinacantón, Chalchihuitán, Huituipán, Pantelhó, Chenalhó, y Chicomusuelo.

Taller Leñateros is a school where Mayan students are able to study all the dimensions of book arts. The teachers are Tzotzil people from Chamula and Huixtán, like Pedro Álvarez Moshán who came from Chilil Typesetter and Printer; Antonia Moshán Culeh, bookbinder. The masters Cristóbal Váquez and Julio Álvarez teach lunar and solar serigraphy, Petra Hernández of Epal Ch’en makes miniature books with its own verses, Lucio Jiménez de la Montaña Huitepec glues, folds, refines while the grandchildren of Maria Tzu recycle old carton boxes to make covers and dust jackets. This second edition of Spells and Drunken Songs was born in Autumn of 2007 during a training course in which eleven Mayan colleagues originating from Zinacantón, Chalchihuitán, Huituipán, Pantelhó, Chenalhó, and Chicomusuelo participated.

Los libros de los Leñateros son de brujería y al mismo tiempo son sagrados. Sólo con abrir “Conjuros y ebriedades” queda uno bajo el sortilegio. No te muevas aquí estoy, dice el libro, ya para ti no hay escape, ya estás dentro de mí, no te queda sino abrir mis páginas y poseerme.

The Woodworker’s books are sorcery and sacred text at the same time. Upon opening “Spells and Drunken Songs” one falls under its magical spell. Don’t move, for I am here, says the book, there’s no way out, you are already inside of me, now turn my pages and possess me.

El conjuro más recomendado de este libro está en la página 131 y su título es terrible, “Hechizo para matar al hombre infiel”, lo invoca la tzotzil Tonik Nibak e inicia sus versos diciendo:

The spell most endorsed in this book is on page 131 and its title is awful, “Hex to Kill the Unfaithful Man,” the Tzotzil Nibak invokes and starts its verse saying:

Que pague con su carne
Y que no pase de mañana o pasado.
Que Trece Diablos Mujer,
Que trece Diosas de la Muerte…
Borren su nombre…Que le aplaste una bicicleta…

May he pay with his flesh
May he not come to see tomorrow or the past.
May thirteen Devil-Women,
May thirteen Goddess of Death…
Erase his name…may a bicycle flatten him.

Y termina con una maldición atroz:

And it ends with an atrocious curse:

Que se atragante con un frijol.
Dale chorrillo, sécale su semen.
Hazle chiquita chiquita su verga.
Que no se vayan a escapar.
Agárrenlo. Mátenlo en su cama
.

May he choke on a bean.
Give him a little drizzle, dry out his semen.
Make his dick shrivel.
That nothing escapes out of it.
Grab him (gods). Kill him in his bed.

Estudiosos, escritores y artistas como David Huerta, Carlos Jurado, Eduardo Galeano, Carlos Montemayor, Francisco Toledo y el premio Nobel de Literatura José Saramago han celebrado los libros del Taller Leñateros. La edición 2007 de la prestigiosa Antología de poesía latinoamerica de la Universidad de Oxford, Inglaterra, incluye tres selecciones del libro Conjuros y ebriedades.

Academics, writers and artists such as David Huerta, Carlos Jurado, Eduardo Galeano, Carlos Montemayor, Francisco Toledo and Nobel Laureate in Literature José Saramago have celebrated the books of Taller Leñateros. The 2007 edition of Latin American Poetry Anthology from Oxford University, England, includes three selections from the book Spells and Drunken Songs.

Hasta la capital de la República fueron a dar los integrantes del Taller Leñateros para presentar sus libros cuando visitaron Bellas Artes, el Museo Tamayo y el Museo Nacional de Antropología, el público, al ver sus enaguas, sus huipiles y los listones de sus sombreros preguntaron si eran parte de la exhibición. Recibidos con alegría en todo el Districto Federal, los leñateros ganaron nuevos admiradores. El subcomandante Marcos los felicitó con emoción, Durito con verdadero júbilo y la comandanta Esther (quién hizo un discurso deslumbrante en el Congreso) fue la mejor representante de las mujeres mayas, ya sean alfareras, tejedoras, madres de familia o admirables zapatistas, como ella.

Even the capital of the Mexican Republic allowed the members of Taller Leñateros to present their books when they visited the Musuem of Fine Arts, Tamayo Museum, and the National Museum of Anthropology. The public, upon seeing their undercoats, their huipil skirts and their ribboned hats, asked if it was part of the exhibition. Ceremoniously received in Mexico City, the Woodworkers gained new admirers. Subcomandante Marcos congratulated them with enthusiasm, Durito with genuine jubilation, and Commander Esther (who did an revealing discourse in Congress) was the best representative of the Mayan Women, since they were already potters, weavers, homemakers, or admirable Zapatistas like she was.

Roma, Barcelona, Oslo, Montreal, Viena, La Habana, Tokio, Venecia, Nueva York, y Therán elogian los libros y revistas de Taller Leñateros. España, Francia, Italia, Noruega, Canadá, Guatemala, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Colombia, Venezuela y Puerto Rico los celebran. Bibliotecas y museos los atesoran. El Colegio de México tiene ejemplares; asi como la British Library, en Londrés; la Casa della Poesia en Salermo, Italia; el National Museum of Women in the Arts en Washington D.C., y las universidades estadounidenses de Harvard, Princeton, Yale, Dartmouth, Swathmore, Arizona, Utah, Delaware, Minnesota, Florida y California. Conjuros y ebriedades, cantos de mujeres es uno de los cien libros más bellos del mundo.

Rome, Barcelona, Oslo, Montreal, Vienne, Havana, Tokyo, Venice, New York and Theran celebrated the books and magazines of Taller Leñateros. Spain, France, Italy, Norway, Canada, Guatemala, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Colombia, Venezuela and Puerto Rico celebrates them. Libraries and museums treasure them. The College of Mexico has samples, as do the British Library, in London; The House of Poetry in Salermo, Italy; the National Museum of Women in the Arts in Washington D.C. and the American universities of Harvard, Princeton, Yale, Dartmouth, Swathmore, Arizona, Utah, Delaware, Minnesota, Florida and California. Spells and Drunken Songs, Songs of Women, is one of the 100 most beautiful books in the world.

Elena Poniatowska, Noviembre 2007

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Book and collecter’s box available online at the catalogue, $500 pesos or $60 US dollars.

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